No engaña a nadie, y para dejarlo claro cambia ligeramente los títulos. Así, la trilogía chejoviana de sus lecturas de Carmen, Pelléas y Melisande y La flauta mágica se ha transformado en La tragedia de Carmen, Impresiones de Pelléas y Una flauta mágica. Son detalles pequeños, pero en modo alguno insignificantes.
El espectáculo dura hora y media y mantiene los siete personajes principales de la ópera original, con sus arias y escenas de conjunto. Desaparecen las damas de la Reina de la Noche, el trío de muchachos y los hombres armados, siendo sustituida la orquesta por un acompañamiento pianístico. En la transformación de Brook, Franck Krawczyk y Marie-Hélène Estienne del libreto original de Schikaneder se realza el carácter de cuento moral de la historia y se dejan en segundo plano las indicaciones masónicas.
El espectáculo dura hora y media y mantiene los siete personajes principales de la ópera original, con sus arias y escenas de conjunto. Desaparecen las damas de la Reina de la Noche, el trío de muchachos y los hombres armados, siendo sustituida la orquesta por un acompañamiento pianístico. En la transformación de Brook, Franck Krawczyk y Marie-Hélène Estienne del libreto original de Schikaneder se realza el carácter de cuento moral de la historia y se dejan en segundo plano las indicaciones masónicas.
Con todo ello, Una flauta mágica rezuma frescura, la historia básica se entiende con facilidad y la música de Mozart, especialmente la vocal, resplandece en su condición más cercana y hermosa. Es de esos espectáculos que hacen afición.




